Un ariete que empuja para echarlo todo abajo.
La palabra enlazada con el entendimiento de ser en un tiempo inconcebible.
Lo creímos pasado.
Teníamos una idea de avance y mejora.
Improbable en nuestra percepción sobre el futuro que hoy es presente.
¿Cómo pudimos dar paso a la barbarie?
¿Cómo pudimos creer que la fuerza que destruye lo ganado en el pasado pudiera conseguir recrudecer las miras de lo vivible?
¿Cómo ocurrió?
Retrocede y vuelve a desdeñar vidas.
Nos lo contaban como algo que quedó atrás.
Lo vivimos en presente y no damos crédito.
Este inimaginable está aquí.
No hay quien se salve.
No quien te salve.
El golpe atenta contra toda posible razón.
Comentarios
Publicar un comentario