Mis infiernos no tienen salida en ninguna de mis actividades. No podría mirarme en ese espejo. Sé que cuando vienen a verme debo esperar, porque tarde o temprano se irán tras esos velos de oscuridad que la vida me ha sabido legar.
Muchos sueños. No los recuerdo, pero han vuelto. Inquietan mi sueño. Miedos tangibles que en la noche construyen abismos de silencio.
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